Pasa siempre con las historias que se alargan mucho, que sus personajes alcanzan una exposición tal de si mismos que solo queda repetir lo que mejor a funcionado, o ponerlos fuera de su contexto de una forma controversial con tal de seguir generando interés. Pienso que algo así ha pasado con Los Simpsons, serie que dejé de ver porque me pareció que en las nuevas temporadas los capítulos giraban en torno a Homero mas que los demás personajes, y el sabor de las primeras temporadas ya no se sentía.
Pasa también que el público se ríe de los gags y chistes mas por el appeal del personaje que por la ocurrencia en si. Esto me pasó con las tiras cómicas de Garfield (y quizás algunas otras tiras o webcomics) donde ya conoces el humor que produce el o los autores, y se vuelve un tanto predecible (salvo el curioso caso cuando Jim Davis saca a su personaje de contexto en seis tiras durante día de brujas). Y habiendo dicho esto de que uno se acostumbra a lo que hace el autor, siento que es cuando la historia en cuestión debería de ser finalizada por las buenas, en vez de exprimirla y agotarla solo para sacarle ganancias. Esto visto desde un punto mas artístico, claro.
Creo yo, en una historia, el personaje puede permanecer estático hasta cierto punto para que no pierda su credibilidad, o igual puede evolucionar conforme sea afectado por su entorno o sus propias decisiones (como en las películas de Harry Potter -no leí los libros- donde en la ultima peli todo es mas oscuro y maduro, incluido el personaje, quien empezó mas inocente a pesar del status quo de la perdida de sus padres).
Por el bien de la integridad de la historia, esta debe terminar cuando deba terminar, y esto solo el autor lo podrá definir.
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